Guía de Salud

Información Esencial sobre el Herpes Zóster (Culebrilla)

Dr. Elif EskiDr. Elif Eski13 de mayo de 2026
Información Esencial sobre el Herpes Zóster (Culebrilla)

¿Qué es el herpes zóster?

El herpes zóster, conocido médicamente como herpes zóster, es una enfermedad infecciosa causada por el virus Varicela Zóster (VZV), que generalmente se manifiesta con erupciones cutáneas dolorosas y ampollas. Este virus puede permanecer latente en su cuerpo después de una infección de varicela en la infancia. Años después, si el sistema inmunológico se debilita, puede reactivarse y causar herpes zóster. Las erupciones suelen afectar una sola parte del cuerpo, frecuentemente áreas como el pecho, la espalda, el abdomen, la cara o la cadera. El herpes zóster puede provocar molestias como dolor intenso, ardor y picazón en la piel.

¿Cuáles son los síntomas del herpes zóster?

El inicio del herpes zóster suele manifestarse con dolor intenso, unilateral y ardiente. Otros síntomas de la enfermedad son los siguientes:

  • Ardor, hormigueo y picazón en la zona de la erupción

  • Sensibilidad y entumecimiento en la piel

  • Enrojecimiento, erupciones que rápidamente se convierten en ampollas llenas de líquido

  • Dolor regional y sensación de punzadas

  • Fotosensibilidad

  • Fiebre alta y dolor de cabeza

  • Debilidad general y fatiga

Las erupciones aparecen 2–3 días después del primer dolor y sensibilidad. Estas erupciones pueden durar aproximadamente 10–15 días. La contagiosidad disminuye después de que las erupciones se cubren de costras.

¿Cómo se desarrolla el herpes zóster?

El herpes zóster se observa en personas que han tenido varicela previamente. Porque el virus Varicela Zóster puede permanecer inactivo en las raíces nerviosas después de la varicela. Años después, en situaciones en que el sistema inmunológico se debilita, el virus se reactiva. Especialmente:

  • En personas mayores de 60 años

  • En personas con el sistema inmunológico debilitado (por ejemplo, quienes reciben tratamiento contra el cáncer, trasplantados, pacientes con VIH/SIDA)

  • En quienes experimentan estrés físico o emocional

la probabilidad de aparición es mayor. Cualquier persona puede tener herpes zóster al menos una vez en la vida, pero rara vez se repite. El riesgo de recurrencia aumenta en personas con inmunodeficiencia.

Enfoques en el tratamiento del herpes zóster

Actualmente no existe un tratamiento definitivo que elimine completamente el herpes zóster. Sin embargo, la medicina moderna ofrece métodos eficaces para reducir los efectos de la enfermedad y prevenir complicaciones. Los objetivos principales del tratamiento son aliviar los síntomas y prevenir resultados no deseados.

Los medicamentos antivirales, si se inician en las primeras 72 horas tras la aparición de los primeros síntomas, ralentizan la replicación del virus y pueden acortar el tiempo de recuperación. Por ello, es importante acudir a un dermatólogo lo antes posible cuando se detectan los primeros síntomas del herpes zóster.

En algunos casos, pueden recomendarse analgésicos, cremas anestésicas locales o lociones para el dolor, así como tratamientos emolientes para la piel tras el baño. Se recomienda la limpieza con soluciones antisépticas para evitar infecciones en las heridas cutáneas y el cuidado de las ampollas debe realizarse con delicadeza. Si el paciente tiene fiebre alta, también pueden añadirse antipiréticos al tratamiento.

El dolor nervioso intenso y prolongado (que puede durar meses o, raramente, años) causado por el herpes zóster se denomina neuralgia posherpética. Especialmente en personas mayores y con el sistema inmunológico debilitado, pueden utilizarse tratamientos adicionales como antidepresivos, algunos medicamentos neurológicos y parches especiales para el dolor.

Las personas que presentan infección por herpes zóster durante el embarazo deben consultar a su médico sobre el uso de medicamentos antivirales. En particular, quienes reciben tratamiento inmunosupresor pueden requerir la administración intravenosa de medicamentos en el hospital.

Herpes zóster sin erupción: ¿Cómo reconocer los síntomas?

El herpes zóster sin erupción, es decir, "herpes zóster sine herpete", es una forma poco común de la enfermedad. En este caso, pueden aparecer síntomas como dolor intenso, ardor u hormigueo a lo largo del trayecto nervioso sin las características ampollas y erupciones en la piel. Aunque no haya una lesión evidente en la zona afectada, el dolor crónico y la sensibilidad pueden afectar negativamente la calidad de vida del paciente. La evaluación médica es muy importante para el diagnóstico de este tipo de herpes zóster y el manejo del dolor puede realizarse con los mismos medicamentos que en el tratamiento clásico.

Lo que hay que saber sobre la contagiosidad del herpes zóster

El herpes zóster no es contagioso en personas que ya han tenido varicela o han sido vacunadas contra ella. Sin embargo, una persona que no ha tenido la enfermedad ni ha sido vacunada puede contraer varicela si entra en contacto directo con el líquido de las erupciones de un paciente con herpes zóster. El herpes zóster se transmite por contacto directo; por ello, se recomienda cubrir las áreas con erupciones activas y reducir el riesgo de contacto. Especialmente, se debe evitar el contacto con grupos vulnerables como personas inmunodeprimidas, embarazadas y bebés menores de un mes.

Formas de prevención y vacunación contra el herpes zóster

La forma más eficaz y comprobada de prevenir el herpes zóster es la vacunación. Las vacunas contra el herpes zóster (herpes zóster), aprobadas por la FDA y aplicadas en todo el mundo, reducen significativamente la incidencia y gravedad de la enfermedad. Se recomienda la vacunación en adultos mayores de 50 años y especialmente a partir de los 60 años debido al aumento del riesgo. La vacuna contra el herpes zóster es diferente de la vacuna contra la varicela y generalmente se administra en 1–2 dosis.

Pueden desarrollarse efectos secundarios leves tras la vacunación (dolor en el lugar de la inyección, enrojecimiento, leve dolor de cabeza, fatiga). Estos efectos suelen ser de corta duración; sin embargo, si se presenta algún síntoma inesperado, se debe consultar a un profesional de la salud.

Aspectos a tener en cuenta en el herpes zóster

  • Mantenga la zona de la erupción seca y limpia, evite rascar las ampollas.

  • Cubrir las erupciones reduce el riesgo de transmisión del virus a otras personas. Sin embargo, es importante que los cobertores no estén en contacto directo con la piel.

  • No deben utilizarse cremas antibióticas sobre las ampollas, ya que pueden retrasar la curación.

  • Utilice toallas suaves para la limpieza y no las comparta con otras personas.

  • Prefiera ropa de algodón y cómoda.

  • La aplicación de hielo debe hacerse colocando un paño entre el hielo y la piel, no directamente.

  • Evite el contacto cercano con personas no inmunizadas, embarazadas, recién nacidos o con enfermedades graves.

  • Es importante prestar atención a la higiene de manos en espacios sociales y no compartir ropa ni objetos personales.

  • Se recomienda evitar los deportes de contacto hasta que desaparezcan las erupciones activas.

¿Cuánto tiempo dura el herpes zóster y puede repetirse?

Generalmente, la infección por herpes zóster se cura espontáneamente en 2–4 semanas. Tras el inicio del tratamiento, los síntomas suelen disminuir en un plazo de 2 semanas. Sin embargo, especialmente en personas mayores y con inmunosupresión, el tiempo de recuperación puede prolongarse y puede desarrollarse neuralgia posherpética. Es raro que la infección por herpes zóster reaparezca después de haberla superado una vez, pero puede volver a presentarse en personas inmunodeprimidas. Si sus síntomas duran más de lo esperado o el dolor no se controla, se recomienda consultar a un profesional de la salud.

Preguntas frecuentes

1. ¿Es contagioso el herpes zóster?

El herpes zóster puede transmitirse por contacto directo a una persona que no ha tenido varicela ni ha sido vacunada. El líquido de las erupciones de la persona enferma contiene el virus activo; por ello, debe evitarse el contacto con las erupciones. Sin embargo, el herpes zóster no se transmite directamente de persona a persona; la transmisión ocurre como varicela por contacto.

2. ¿El herpes zóster se repite en todas las personas?

La mayoría de las personas solo tiene herpes zóster una vez en la vida. Sin embargo, en personas inmunodeprimidas, la probabilidad de recurrencia puede aumentar.

3. ¿Cómo sé si tengo herpes zóster?

El dolor local intenso, ardor, hormigueo al inicio y la aparición posterior de erupciones unilaterales son los síntomas más característicos. Ante estos síntomas, es importante consultar a un dermatólogo para confirmar el diagnóstico.

4. ¿Cuánto dura el tratamiento del herpes zóster?

Cuando el tratamiento se inicia temprano, generalmente se observa mejoría de los síntomas en un plazo de 2 semanas. La duración total de la enfermedad varía entre 2 y 4 semanas.

5. ¿Qué medicamentos se utilizan para el herpes zóster?

Los medicamentos antivirales son la principal opción terapéutica. Comenzar en los primeros 3 días aumenta la eficacia. Se pueden utilizar analgésicos, medicamentos para el dolor neuropático y, en algunos casos, antidepresivos.

6. ¿Se puede convivir con una persona con herpes zóster en la misma casa?

Sí, pero no debe haber contacto directo con la zona de la erupción y se debe proteger a las personas de riesgo (embarazadas, bebés, personas inmunodeprimidas).

7. ¿La vacuna previene completamente el herpes zóster?

Ninguna vacuna proporciona una protección del 100 %, pero según investigaciones actuales, las vacunas contra el herpes zóster reducen significativamente tanto la probabilidad de aparición de la enfermedad como su gravedad.

8. ¿Quedan marcas de la culebrilla?

Después de que las erupciones sanan, en algunos individuos puede quedar un cambio de color en la piel o una leve cicatriz. No rascarse y un cuidado adecuado de la herida reduce el riesgo de cicatriz.

9. ¿Por qué el dolor de la culebrilla dura mucho tiempo?

La inflamación de las terminaciones nerviosas (neuralgia posherpética) puede causar un dolor prolongado y debilitante en algunos individuos. En este caso, los tratamientos adecuados para el dolor pueden mejorar la calidad de vida.

10. ¿La vacuna contra la culebrilla tiene efectos secundarios?

Generalmente se observan efectos secundarios leves después de la vacunación (enrojecimiento, dolor, fiebre leve). Estos efectos secundarios suelen desaparecer en poco tiempo.

11. ¿Es peligrosa la culebrilla durante el embarazo?

Aunque la culebrilla es rara en embarazadas, es imprescindible la evaluación médica para el tratamiento farmacológico. Se debe consultar al médico antes de iniciar cualquier tratamiento.

12. ¿Cómo se diagnostica la culebrilla sin erupción?

El diagnóstico puede ser difícil en ausencia de la erupción clásica. Si tiene un dolor intenso y localizado en una zona, es recomendable consultar a un especialista en dermatología o neurología.

Fuentes

  • Organización Mundial de la Salud (OMS), "Herpes Zoster (Culebrilla) – Hojas informativas".

  • Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), "Culebrilla (Herpes Zoster)".

  • Asociación Americana de la Academia de Dermatología, “Culebrilla: Diagnóstico, Tratamiento y Prevención”.

  • Clínica Mayo, "Culebrilla: Síntomas y Causas".

  • Agencia Europea de Medicamentos (EMA), "Vacunas contra el Herpes Zoster".

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